humulus lupulus

blog especializado en cerveza

Archivos por Etiqueta: The Stag’s Head

Viaje a Nueva York (I)

Todavía no ha pasado una semana desde nuestro regreso pero quiero empezar a contaros lo que fue, cerveceramente hablando por supuesto, el viaje a Nueva York de este verano. Lógicamente un viaje a la gran manzana da para mucho y como no podía ser de otra forma la buena y rica cerveza americana ocuparía una parte importante en esta visita.

Fachada de la cervecería The Stag’s Head

Fachada de la cervecería The Stag’s Head

El día 26 de agosto partía nuestro vuelo rumbo a Estados Unidos, tras poco menos de ocho horas a bordo aterrizamos en la Terminal 7 del Aeropuerto Internacional JFK. El cambio horario nos había hecho ganar tiempo, y cuando por fin salimos del aeropuerto tras los trámites burocráticos y la recogida de maletas eran a penas las 20:00 hora local. Después de tener la primera experiencia con el horroroso metro de la ciudad de Nueva York, llegamos al fin a nuestro hotel, situado en Manhattan en la 51 st Street.

Dejamos las maletas en la habitación y rápidamente bajamos en busca de nuestras primeras cervezas, obviamente me había preparado bien el viaje y sabía de buenas tintas que a cien metros del hotel había una cervecería llamada The Stag’s Head, hasta allí nos dirigimos y tras bajar unos cuantos escalones desde la calle, entramos en la cervecería. Un lugar que parecía tranquilo y agradable, no muy grande, con una barra en forma de U, unas pocas mesas altas a la entrada y algunas otras ya más pensadas para sentarse a comer al fondo. La decoración un tanto rústica, con varias botellas, carteles y placas metálicas de cerveceras americanas en las paredes. También unas cuantas pantallas de televisión donde retrasmitían el aburrido y cansino béisbol, había poco más de una decena de personas asique nos pareció buena elección. A la postre este lugar se convertiría casi en nuestro cuartel general donde degustamos unas cuantas cervezas y hamburguesas.

Algunos de los curiosos tiradores de The Stag’s Head

Algunos de los curiosos tiradores de The Stag’s Head

Decidimos sentarnos en unos taburetes en la barra, echamos un vistazo a los grifos, 16 en total, todos ellos con los tiradores oficiales de cada marca, muy típico en Estados Unidos. Vimos que también tenían una buena selección de cervezas en botella y tras pensarlo un poco nos decidimos primeramente por una Lagunitas IPA de barril, una cerveza que ya había probado anteriormente en botella, pero las sensación de beberla fresca recién tirada nos dejó totalmente alucinados, una IPA muy floral, con matices de pino y melocotón, en la boca seca, amarga, algo resinosa con notas de pomelo y matices herbales, realmente espectacular, una cerveza que me bebería todos los días. También de barril probamos la Dogfish Head Kvasir, una Traditional Ale con un 10% ABV pertenece a la línea de las Ancient Ales de Dogfish, de color cobrizo con un aroma especiado, frutal, destacan matices dulces de miel y caramelo, en la boca es dulce ligeramente ácida, se aprecian notas de caramelo, arándanos y especias, muy curiosa.

La gran 90 Minute Imperial IPA de Dogfish Head

La gran 90 Minute Imperial IPA de Dogfish Head

Para la siguiente ronda decidimos pedir consejo al camarero, nos aconsejó probar la recién pinchada Alpha Dog Imperial IPA de Laughing Dog, no sin antes servirnos un poco en un vaso y darnos a probar, algo que he podido ver en varios locales de la ciudad, finalmente la pedimos y fue otra gran elección sin duda, con 8,5% ABV y 127 IBU de amargor es una cerveza de color dorado, con espuma blanca, cremosa y duradera, los cítricos, flores, pino y resina destacan en la nariz, en la boca es amarga, seca, resinosa, con matices de pomelo y un final muy seco, realmente deliciosa. Como no podía ser de otra forma también pedimos la 90 Minute de Dogfish Head en esta ocasión de botella, una de mis Imperial IPA favoritas, con un penetrante aroma a flores, caramelo, melocotón y pomelo, amarga y acaramelada en la boca, donde poco a poco van apareciendo las notas resinosas, con matices de pino y pomelo, con un final amargo y seco pero muy bien equilibrado.

Con estas cervezas y el cansancio ya en el cuerpo dimos por terminada la primera toma de contacto con las cervezas americanas y decidimos retirarnos a descansar al hotel, ya que al día siguiente nos esperaba una larga y maratoniana jornada por las calles de Manhattan.

 

 

Anuncios