humulus lupulus

Blog dedicado al mundo de la cerveza

Archivos por Etiqueta: Belgica

Viaje a Bélgica (II)

Después de una jornada intensa por Bruselas, el día siguiente lo dedicamos a visitar algunas fábricas belgas. Comenzamos el día en el pueblo de Beersel, allí se encuentra 3 Fonteinen, una de las mejores cerveceras de Bélgica y del mundo. Las instalaciones son pequeñas, nada más llegar entramos en la tienda, allí estaba Armand dueño y responsable de la marca, estuvimos un buen rato hablando con él y muy amablemente nos enseñó su pequeña fábrica y nos explicó el proceso de fabricación.

En 3 Fonteinen degustamos entre otras Zenne y Frontera

En 3 Fonteinen degustamos entre otras Zenne y Frontera

En la tienda solo tenían disponible la Doesjel y un paté elaborado con Kriek que no dudamos en llevarnos, pero nos recomendó visitar el restaurante que tienen a escasos metros. Allí nos bebimos una Zenne y Frontera, una Hommage y una Geuze del año 1997. Todas ellas estaban espectaculares, pero a mi especialmente me cautivó la Geuze, el envejecimiento le había sentado de maravilla y se había redondeado mucho.

Con una sonrisa de oreja a oreja dejamos 3 Fonteinen, no muy lejos de allí, a poco más de un kilómetro, se encuentra la fábrica de Oud Beersel, en la tienda tenían disponibles todas sus referencias, hicimos algunas compras y preguntamos la posibilidad de hacer una visita, tenían pactada una visita para un grupo media hora más tarde, pero muy amablemente nos dieron un pequeño tour para enseñarnos y explicarnos su método de elaboración. La fábrica es un auténtico museo de la cerveza lámbica, conservan métodos de elaboración tradicionales aunque cada vez con menos uso y tienen unas salas de maduración con barricas que son dignas de admiración.

Después de pasar la mañana en Beersel nos dirigimos hacia el noroeste hasta Vleteren, allí nos pasamos a ver la abadía de Westvleteren, donde elaboran la más preciada de las cervezas trapenses, y como no a degustar unas cervezas en In de Vrede el café situado justo en frete a la abadía. Un local moderno bastante grande con una terraza muy agradable. Probamos las tres variedades, Blond, 8 y XII, en botella, no existen barriles de estas cervezas, y compramos unas cuantas cajas y unos patés elaborados con Westvleteren XII.

Terminamos el día en De Dolle con Stille Nacht

Terminamos el día en De Dolle con Stille Nacht

Muy cerca de allí se encontraba nuestra siguiente parada, la fábrica de Struise, situada en una antigua escuela, el sitio parece abandonado y descuidado, de hecho si no sabes que es allí es hasta difícil de encontrar. La terraza parece una escombrera, llena de palés, materiales de obra, barriles vacíos… Dentro no mejora mucho la cosa, tienen una sala donde tienen varias mesas y más de una veintena de grifos. Al lado está una pequeña sala de elaboración, bastante rudimentaria para lo que cabe esperar de una cervecera de este nivel. A pesar de las apariencias la visita merece la pena aunque solo sea por disfrutar de todo lo que tienen en barril.

Todavía nos quedaba una última parada, la fábrica de De Dolle, a unos 20 kilómetros de Struise. En esta ocasión nos encontramos con una fábrica bastante tradicional, situada en un edificio antiguo sus equipos parecen bastante rudimentarios, además de la fábrica tienen una pequeña taberna donde tienen pinchadas varias de sus cervezas, además de una pequeña tienda donde comprar cervezas y merchandising. Probamos varias de sus cervezas, Orabier, Arabier, Dulle Teve… mientras charlábamos con los propietarios. A medida que corría la cerveza la cosa se fue animando, para algunos en exceso, por allí salieron a relucir una Stille Nacht del año 2010 y una Orabier del año 2013.

Con esta visita y con una cena a base de carne pusimos fin a la segunda jornada en Bélgica, al día siguiente nos esperaba el festival en Lovaina.

Anuncios

Viaje a Bélgica (I). Bruselas

El pasado mes de mayo varios sospechosos habituales de la movida cervecera madrileña nos fuimos de viaje a Bélgica con la idea de visitar algunos de los bares y cervecerías más representativas y rematar acudiendo al Innovation Beer Festival de Lovaina.

El viaje arrancó un viernes por la mañana, después de un vuelo con retraso y previa parada en el hotel nos dirigimos rápidamente al barrio de Molenbeek a visitar la Brasserie de La Senne. Una de las cerveceras Craft más reconocidas de Bélgica, lo primero que nos llamó la atención fue el tamaño de la fábrica, no tuvimos ocasión de hacer una visita pero calculamos que harían cocciones de no más de unos 2000 litros. Mientras observábamos desde el bar el ajetreo de la jornada laboral nos tomamos varias de sus cervezas, entre ellas Taras Boulba, Zinne Bir o Brusselier. El bar por su parte no es demasiado grande ni cuenta con una estética muy cuidada, es funcional con unas pocas mesas y una barra no muy grande, pero fue una buena toma de contacto para comenzar el día.

Una de las muchas Cantillon que nos bebimos

Una de las muchas Cantillon que nos bebimos

Después del desayuno cogimos el tranvía y nos dirigimos hacia el barrio de Anderlecht, allí nos esperaba una de las visitas más esperadas, Cantillon. Sin duda un lugar que merece la pena visitar, la mayoría no habíamos estado nunca así que aprovechamos para hacer una visita por las antiguas instalaciones que datan el año 1900 antes de sentarnos a degustar todo lo habido y por haber. El recorrido por la fábrica te transporta a otra época y parece casi increíble que ahí se pueda elaborar cerveza. Apoyados por una guía de papel con las explicaciones de cada una de las salas dimos un recorrido no demasiado largo que terminamos con la degustación de la Geuze y la Kriek. No había demasiada gente así que nos acomodamos en el bar, por allí comenzaron a desfilar auténticas maravillas, Zwanze 2013, Zwanze 2015, Fou Foune, Lambic D’Aunis… Pero el final de fiesta aun guardaba alguna sorpresa, apareció por allí Jean Van Roy, actual propietario, conversamos un rato con él y nos invitó a probar La Vie Est Belge una Lambic envejecida en barricas de Vin Jaune y también una cerveza experimental elaborada con flores y que todavía no tenía nombre.

Pasadas las dos de la tarde decidimos movernos, tocaba comer algo y además lejos de ahí no estaba Moeder Lambic, el día estaba soleado y su terraza prometía mucho. Tras un pit stop para un bocadillo llegamos a Moeder Lambic, efectivamente había sitio en su terraza así que nos ubicamos y las cervezas pronto comenzaron a desfilar por la mesa. He de reconocer que sobre el papel me esperaba algo más de este local, la selección es muy buena, bastante variada pero faltan precisamente Lambics y alguna que otra frikada que se echa de menos. No obstante por allí pasaron cervezas como Abbaye Saint Bon Chien de BFM, Kriek en cask de Cantillon, Routes des Epices de Dieu du Ciel, Pura Pale de Ales Agullons… Antes de irnos echamos un vistazo por dentro al local, y hay que reconocer que es una maravilla, amplio, con una barra bastante grande, unos 30 grifos y varias mesas, un local que bien merece la pena visitar si estás en Bruselas.

Moeder Lambic, un clásico de Bruselas

Moeder Lambic, un clásico de Bruselas

A media tarde levantamos el campamento y aprovechamos para dar un paseo por las calles del centro, visitamos alguna tienda pero no compramos nada, no había nada especial y lo que había además a unos precios terroríficos. Así que hicimos una parada rápida en el hotel y emprendimos ruta dirección al Brussel Beer Project. El brewpub está muy bien montado, una pequeña barra a la entrada con 9 grifos y varias referencias en botella, al fondo se encuentra una zona más amplia, con mesas y la zona de elaboración que puedes visitar mientras te tomas unas cervezas, hay muy buen ambiente y es un sitio muy agradable. Pedimos todas las cervezas que tenían de barril, Delta IPA, Grosse Bertha, Dark Sister, Proto Jaume, Proto Paars, Proto Groen, Cheeky Camille, Bourning Soul y Chove Chuva, y aunque todas estaban bien no había ninguna que destacara especialmente.

Para cenar habíamos previsto ir a Nuetnigenough, restaurante especializado en cerveza, pero no admitían reservas y no había mesa para poder cenar, una pena, pero nos recomendaron otro restaurante por la zona (de cuyo nombre no me acuerdo) y la verdad es que cenamos muy bien. Pasada la cena solo sobrevivimos la mitad del grupo, y no podíamos irnos sin visitar Poechenellekelder, una cervecería muy acogedora con una decoración bastante sobrecargada llena de marionetas pero con un ambiente tranquilo y agradable. Allí me tomé la enésima Cantillon del día, una Lou Pepe Geuze que fue perfecta para cerrar la jornada.

Con esto rematamos la primera jornada del viaje, al día siguiente nos esperaba ruta por el norte del país, pero eso será en otro post.

Beercycling. Rutas cerveceras en bicicleta por Bélgica y Holanda

Después de un merecido descanso el blog vuelve de nuevo a su actividad habitual. Para que la vuelta a la rutina sea más agradable hoy os voy a proponer un plan que mezcla, naturaleza, bicicleta y cerveza, ¿qué más se puede pedir?. Beerciclyng es una empresa que se encarga de organizar rutas en bicicleta por Bélgica y Holanda, visitando algunas de las fábricas más reconocidas de ambos países. Actualmente disponen de cinco rutas diferentes, dependiendo de los gustos y necesidades de cada uno, las rutas más cortas tienen una duración de 4 días y las más largas de 9 y 10 días.

Beerciclyng01

Beerciclyng se ocupa de  toda la organización, las bicicletas, aunque si alguien lo desea puede llevar la suya propia, la hoja de ruta, un coche de apoyo para poder cargar con el equipaje, los desayunos, las comidas y las cenas, los alojamientos, la gestión de las visitas guiadas por las fábricas y por supuesto toda la cerveza que cada uno desee consumir. Las cerveceras a visitar dependen lógicamente de la ruta que se seleccione, pero en todas ellas se visita al menos una Abadía Trapense.

Mapa de las rutas disponibles

Mapa de las rutas disponibles

Debido a las condiciones meteorológicas estas rutas solo están disponibles en primavera y verano. Como en todo siempre hay un punto negativo, en este caso es el precio, una ruta de 4 días tiene un coste de 975 $ por persona y una ruta de 10 días se dispara hasta los 2600 $ por persona, eso sí, para los que se lo puedan permitir la idea es fantástica.

Club de Cata Zumo de Lupulus. Crónica Cata 14

El pasado mes de junio celebramos la decimocuarta sesión de cata del Club de Cata Zumo de Lupulus, la entrega previa al parón estival contó con varias cervezas procedentes de Estados Unidos, Canadá y Bélgica.

ClubCata14_01Comenzamos esta entrega con una Session IPA de Struise colaboración entre Urbain Cotteau y Tomas Danko, llamada Danko Power IPA es una cerveza con un 3,5% ABV y 25 IBU de amargor, de color cobrizo leve turbidez y espuma blanca, cremosa y duradera, en la nariz se aprecian notas de compota de manzana, albaricoque hierba y flores, en la boca es amarga y seca, ligera, con matices de melocotón, albaricoque, hierba y caramelo, muy fácil de beber, refrescante y con un final muy seco y duradero.

La segunda de la cata, también de Struise, fue la Gruuthuse, una Gruit elaborada con mezcla de hierbas, enebro, romero, mirto o flor de sauco entre otras, tiene un 6% ABV. En la copa aparece con un color anaranjado, turbia y una espuma blanca cremosa de buena retención, en la nariz se aprecian notas ácidas, especias, madera, heno y algo de caramelo, en la boca es especiada, aparecen notas herbales, notas terrosas, flores, y caramelo, es una cerveza compleja, con leve acidez y bastante fresca.ClubCata14_02

La siguiente fue de la cervecera canadiense Brasseurs du Nord, concretamente la Black IPA Boreale Nokturn, con un 6% ABV y 60 IBU, una cerveza de color negro opaco y espuma marrón oscuro, cremosa de retención media. ClubCata14_03En la nariz aparecen notas torrefactas, flores, hierba, café y notas cítricas, en la boca es amarga, destacan el café y los torrefactos y algunas notas herbales, tiene un cuerpo medio y un final amargo y duradero.

Continuamos con otra cerveza americana, en este caso la ‘Merica de Prairie, una Farmhouse Ale con un 6,5% ABV, elaborada con malta Pilsner, lúpulo Nelson Sauvin y Brettanomyces. En la copa aparece con un color amarillo pajizo, turbia y una buena corona de espuma blanca, cremosa y duradera, en la nariz se aprecian notas de heno, establo, manzana y notas terrosas, en la boca es seca, aparecen notas de heno, notas cítricas, uva blanca, pan y notas ClubCata14_04terrosas, tiene un cuerpo medio y un final seco y muy duradero.

La tercera cerveza de Struise de la sesión fue la Imperialist, una Imperial Pisner con un 8,5% ABV colaboración con Bridge Road Brewers y Simply Hops, elaborada con malta Pilsner alemana, lúpulos Galaxy ClubCata14_05y levadura de Weihenstephaner, es una cerveza de color dorado, limpia, transparente y espuma blanca, cremosa, en la nariz aparecen notas de pan, miel, caramelo y notas herbales y florales, en la boca es dulce, aparecen notas de pan y miel, tiene un leve amargor, y se aprecian matices herbales, notas tropicales y menta.

La penúltima de la sesión fue la Dank & Sticky de The Hop Concept Brewery una serie de cervezas llamada The Hop Freshner lanzada por Port Brewing, es una Imperial IPA con un 8,5% ABV elaborada con lúpulos ClubCata14_06Columbus, Chinook, Centennial, Experimental 05256, Simcoe, Mosaic y Comet, esta es la primera cerveza de la serie. En la copa se muestra con un color anaranjado, turbia y espuma blanca, cremosa y duradera, en la nariz encontramos cítricos, notas tropicales, pomelo, mandarina, lima, frambuesa, flores y caramelo. ClubCata14_07En la boca es amarga y resinosa, destacan notas de pomelo, hierba, pino y caramelo, tiene un cuerpo medio, carbonatación media y final amargo y duradero.

En esta ocasión el punto y final lo puso una de las cerveceras más fieles del Club de Cata, la americana Alesmith, en este caso con la Decadence 2014 una Barley Wine con un 10% ABV elaborada con una buena cantidad de trigo, es una cerveza de color anaranjado, turbia con una corona de espuma blanca, cremosa y duradera, en la nariz aparecen notas de caramelo, trigo, miel, pasas y notas florales, en la boca de nuevo destacan las notas dulces, miel, caramelo, melaza, bizcocho y algunas notas herbales y florales, tiene un cuerpo entero y un final dulce donde se nota algo el alcohol sin llegar a ser molesto.

Con esta sesión hacemos un parón por vacaciones, pero en el mes de septiembre volveremos con varias novedades y sobre todo con buena cerveza. Hasta entonces, buen verano.

Salud!

Alvinne/Laugar Ich Bin Ein Berliner Ryesse

Una de las cerveceras nacionales que mejor está haciendo las cosas es sin duda Laugar Brewery, este buen trabajo no ha caído en saco roto y ya han sido hasta la fecha varios los festivales y eventos internacionales a los que han sido invitados. Los de Vizcaya siempre han tenido muy buena relación con los belgas de Alvinne, fruto de la cual surge la primer colaboración internacional de Laugar. En esta ocasión la cerveza fue elaborada en Moen, en las instalaciones de Alvinne.

Fruto de esta colaboración nace Ich Bin Ein Berliner Ryesse, se trata de una Berliner Weisse con un 4,5% ABV elaborada con 30% de centeno y un 20% de trigo, fermentada con la levadura Morpheus de Alvinne.

AlvinneLaugarBerlinerRyesse

En la copa aparece con un color amarillo pajizo, turbia y una fina capa de espuma blanca, cremosa de retención media. En la nariz encontramos notas ácidas, aparecen matices de pan, heno, limón y levadura. En la boca es ácida, refrescante, encontramos notas de limón, pan, cereal y notas avinagradas, tiene un cuerpo bajo/medio y una carbonatación baja.

En mi opinión es una gran cerveza, el ácido está bastante marcado, pero aparecen notas cítricas que lo equilibran y hace que se beba muy bien, ideal para esta época del año, el precio creo que bastante correcto, 3,35 €.

Berliner Weisse ácida y refrescante con matices de pan, heno y limón.

Valoracion_8_5

Presentación de Cerveza Grimbergen

El pasado miércoles 29 de Abril tuvimos la oportunidad de asistir a la cata organizada por el Grupo Mahou San Miguel en el Palacio del Conde Duque de Madrid, para presentar la nueva imagen moderna de los tres estilos de cervezas de Grimbergen que se distribuirán en España a partir de ahora. A la cita no faltaron los monjes de la abadía belga, custodios de las recetas centenarias, representados por el Padre Karel y el Abad Erik, quienes abrieron el acto narrando los episodios de resurgimiento de la congregación a lo largo de la Historia, a causa de las guerras y los incendios, desde su fundación por San Norberto, en 1128. Y que como muchos cerveceros ya conocen se refleja en el lema ardet nec consumitur, quemada, pero no destruida, junto con el Fénix que resurge entre las llamas, siempre presentes en las etiquetas de la marca desde hace varias décadas.

Variedades de Grimbergen que degustamos

Variedades de Grimbergen que degustamos

Los religiosos, que también son los responsables de calidad de la cervecera, hicieron una breve presentación de los estilos Blonde, Double-Ambrée y Blanche, explicando los maridajes más convenientes para cada uno, con los ejemplos más convenientes en España, anchoas, jamón y gambas, respectivamente. En la Edad Media, se hacían también tres tipos de cervezas, pero muy diferentes a los de ahora, que ya no se fabrican en la propia abadía: una era para los mendigos, peregrinos y demás visitantes, otra empleada como alimento diario de los monjes, y la tercera, más nutritiva, para los tiempos de ayuno y otras celebraciones religiosas. Por aquel entonces, las cerveceras seglares estaban sometidas al pago de las tasas por el alcohol del que las abadías estaban exentas, con lo que podían comprar mejores ingredientes para elaborar sus cervezas, por eso la gente que las bebía, decía que eran el doble de buenas, costumbre que acabó dando nombre a los estilos procedentes de estos lugares.

El Abad Erik y el Padr Karl

El Abad Erik y el Padr Karl

Terminada la intervención del Abad Erik, el Padre Karel daba por comenzada la cata al anuncio de: ¡El Fénix ha aterrizado en España! Así que comenzamos con la Blonde, del mismo estilo del recibe el nombre, una cerveza ale con aroma marcado a manzana verde, lo que indica que se trata de una cerveza joven, con poco tiempo de maduración, de color dorado y aspecto cristalino, presenta una espuma blanca con buena retención y encaje belga, de carbonatación alta. Maridada con un crepe de pasas, almendras y miel, que eliminaba la acidez a la cerveza, haciendo más cremosa la sensación en boca y realzando el alcohol en el gusto final.

A continuación se sirvió la Double-Ambrée acompañada de roastbeef con espárrago triguero y parmesano, sobre una rebanada de pan con un toque picante, que impedía percibir el contraste del amargor del triguero con el lúpulo de la cerveza. Tal vez hubiese ido mejor en este caso la vianda anterior, al tratarse de una cerveza oscura más dulce, con aromas y sabores tostados, de caramelo y frutados similares a los que desprenden los higos secos, que proporcionan los azúcares extraídos de las maltas especiales, bien equilibrados con el amargor de los lúpulos nobles y el aroma de las levaduras. Más recomendable por ejemplo para una carne cocinada con la propia cerveza, que en nuestro país podría ser el solomillo de cerdo ibérico.

La comunidad bloguera presente en el evento

La comunidad bloguera presente en el evento

En tercer lugar bebimos la Blanche que, aunque no es habitual en Grimbergen, sí es un estilo típico de Bélgica. Cerveza blanca hecha con un porcentaje de grano de trigo, cilantro y cítricos, que se perciben en aroma como pan, especies y fruta, en este caso más cerca del limón que de la naranja. La sensación en boca es suave y refrescante. Acompañada de las tradicionales gambas con gabardina fritas, servidas junto a una salsa Romesco con un punto cítrico. Siempre es muy agradable la combinación de pescados y verduras con las cervezas de trigo, que ofrecen a cada trago un nuevo sabor en cada bocado y viceversa.

Para finalizar el acto nos invitaron a acercarnos a una biblioteca que había instalada en el fondo de la sala, que representaba el legado literario que posee la abadía y que como bien indicaron, hace que esta cerveza sea rica en sabor y rica en historia. Para nuestra sorpresa las estanterías comenzaron a moverse, cuando el Abada Erik cogió uno de los libros, dejando escapar una nube de humo tras la que desaparecieron los dos monjes, invitándonos a seguirlos al interior de lo que era una discoteca en sí misma, una barra con dos grifos y dos camareros nos esperaban al fondo, luces de colores y música al máximo de volumen. Mientras el personal del catering Samantha de España seguía sirviendo embutidos ibéricos y quesos, además de algunas de sus especialidades como volován de habitas baby y tocino, canapés de pan alemán o anchoas con queso fresco, mientras probábamos la Double-Ambrée de barril y aprovechábamos el momento para intercambiar unas palabras con los religiosos.

Fue un placer poder compartir estas cervezas con nuestros amigos de los blogs de Amante del Lúpulo, Cerveriana y Dorado y en Botella, a ellos también va dedicada esta crónica. Muchas gracias a la organización por la invitación y por el trato tan atento recibido en todo momento.

¡Salud!

Cena de la Oficina de Turismo de Flandes

Hace unas semanas la oficina de turismo de Flandes en Madrid nos invitó a un evento organizado en el restaurante belga Atelier Belge. Allí coincidí con Adrián de Cerveza Rudimentaria y Andrés de Dorado y en Botella, además de más de una veintena de blogueros de diferentes temáticas.TurismoFlandes_01

Mientras disfrutábamos de un aperitivo a base de queso Gouda y humus la representante de la oficina de turismo de Flandes nos contó un poco de historia, las tradiciones, gastronomía y fiestas típicas de la región. Tras esta pequeña charla comenzaron a servirnos la cena, un menú con algunos elementos típicos de la gastronomía belga. Lo primero fue una crema de mejillones con pimienta negra y una interpretación muy particular de una típica tortilla de patata, para acompañar estos platos nos sirvieron la Triple Karmeliet, todo un clásico.

TurismoFlandes_02Lo siguiente que nos sirvieron fueron los clásicos mejillones de roca y las típicas y exquisitas patatas fritas, para continuar posteriormente con un plato de raya y puré de patata, todos ellos regados con unas cuantas botellas de Triple Karmeliet. No fue hasta el momento de pasar a la carne, pintada rellena de nueces, pasas y orejones, cuando comenzaron a servir la Chimay Azul, sin duda un gran maridaje para este plato.TurismoFlandes_03

Para finalizar el postre como no podía ser de otra manera era a base de chocolate, concretamente un helado acompañado de frutos rojos que maridamos en este caso con la Kasteelbier Donker, un final potente para rematar una gran cena.

Una cena muy rica, el sector cervecero echamos de menos alguna referencia más sobre las cervezas que acompañaron la cena, pero en general, lo pasamos muy bien. Desde aquí solo queda agradecer a los organizadores que hayan querido contar con nosotros.

Cerveceros Viajeros. Cantillon (IV)

Hoy os traigo la última entrega de la sección Cerveceros Viajeros que este mes dedicamos a la cervecera belga Cantillon. Para esta ocasión he reservado dos Gueuze y dos Fruit Lambic, así pues las cuatro de hoy son Gueuze, St. Gilloise, Saint Lamvinus y Vigneronne.

CantillonIV_01Comenzamos por la Cantillon Gueuze es como indica su nombre una Gueuze con un 5% ABV, este tipo de cerveza representa más de la mitad de la producción de Cantillon, se elaboran mezclando lambics jóvenes (1 año), que aportan azúcares con lambics viejas (más de 3 años) que aportan sabor y aroma. En la copa aparece con un color anaranjado, turbia con una buena corona de espuma blanca, cremosa de retención media. En la nariz desprende un aroma ácido, avinagrado, con matices de levadura, manzana verde y algo de trigo. En la boca es ácida, seca, se notan los matices avinagrados, notas de manzana y levadura, de cuerpo medio, carbonatación media y final seco y duradero.

CantillonIV_02La St Gilloise es una Gueuze con un 5% ABV elaborada para celebrar el ascenso a la Division II del equipo de futbol local Union St. Gilles, esta cerveza es una mezcla de varias lambics y que además lleva un Dry Hopping de Hallertau. En la copa presenta un color dorado pálido, turbia, con burbuja fina y una buena corona de espuma blanca, jabonosa y duradera. En la nariz desprende un agradable aroma afrutado, con matices de albaricoque y manzana, matices de levadura, caramelo y madera. En la boca es de acidez media, seca, destacan matices de manzana, notas herbales, levadura y madera, tiene una carbonatación media y un final seco y duradero.CantillonIV_03

Cambiando de estilo tenemos la Saint Lamvinus, una Fruit Lambic con un 5% ABV, esta cerveza nace de la colaboración con unos viticultores de la zona de Libourne en Francia. Para elaborar esta cerveza se utilizan uvas de las variedades merlot y cabernet-franc, la mezcla se hace justo en el momento del embotellado. En la copa presenta un color rojizo oscuro, turbia, con burbuja fina y espuma blanca jabonosa que se desvanece muy rápidamente. En la nariz destacan las notas ácidas, se aprecian también matices de levadura, algo de madera, vinagre y recuerdos de vino. En la boca es ácida, seca, destacan notas avinagradas, uva, levadura y manzana, de cuerpo medio, carbonatación media y final seco y duradero.CantillonIV_04

Por último tenemos la Vigneronne, una Fruit Lambic con un 5% ABV, para su elaboración se utilizan uvas blancas procedentes de Italia. En la copa presenta un color dorado pálido con ligera turbidez y espuma blanca jabonosa que se desvanece muy rápidamente. En la nariz se aprecia aroma a levadura, algo de madera, notas de vinagre, manzana y uva. En la boca es ácida y seca, destacan las notas avinagradas, matices de levadura, uva y manzana verde, de cuerpo ligero/medio, carbonatación baja/media y final seco y duradero.

En mi opinión de las últimas tres entregas esta es la que menos me convenció, las Fruit Lambic están bien pero no a la altura de Kriek o Rose de Gambrinus, de las Gueuze me quedo sin duda con St Gilloise, realmente buena, creo que de las que más me ha gustado de Cantillon.

Cerveceros Viajeros. Cantillon (III)

Hoy de nuevo os traigo una nueva entrega de la sección Cerveceros Viajeros, que como sabéis este mes está dedicada a la cervecera belga Cantillon. En esta tercera entrega os quiero hablar de dos de sus Pure Lambic, Grand Cru Bruocsella e Iris.

CantillonIII_01Voy a comenzar por Grand Cru Bruocsella, se trata de una Pure Lambic con un 5% ABV, es una cerveza 100% Lambic fermentada únicamente con levaduras silvestres, además está madurada durante 3 años en barricas de roble. En la copa aparece con un color dorado, algo turbia con burbuja fina y una escasa capa de espuma jabonosa y de corta retención. En la nariz desprende un aroma a madera, levadura, heno, establo, matices de manzana verde y suaves notas ácidas. En la boca es seca, sin apenas carbonatación, ácida, destacan los matices de madera y manzana, notas de levadura, notas avinagradas y heno, con un final seco y persistente.

CantillonIII_02La Iris por su parte es una Pure Lambic con un 6% ABV, la particularidad de esta cerveza es que está elaborada 100% con malta Pale, sin nada de trigo como sucede con las otras cervezas de la marca, y además con un 50% de lúpulo viejo y un 50% de lúpulo fresco. Está madurada en barrica durante 2 años, y tras ese tiempo se le aplica la técnica del Cold Hopping. En la copa presenta un color cobrizo claro, turbia, con fina burbuja y espuma blanca, cremosa y duradera. En la nariz se pueden apreciar matices de madera, levadura, pan, manzana verde, notas avinagradas, matices terrosos y leves notas cítricas. En la boca es seca, ácida, destacan matices de levadura, manzana verde, notas herbales, terrosas y avinagradas, tiene un cuerpo medio, carbonatación media y final seco y duradero.

En mi opinión son dos cervezas bastante diferentes, de las dos bajo mi gusto personal me quedo con Iris, la presencia del lúpulo fresco se deja notar y le da un carácter muy particular, la Grand Cru Bruocsella por su parte es una cerveza bastante bien compensada algo que me sorprendió muy gratamente.

Cerveceros Viajeros. Cantillon (II)

Hoy comenzamos con una de las series de Cerveceros Viajeros que más expectación ha levantado entre los lectores, se trata de las cervezas de la belga Cantillon. En esta entrega os voy a hablar de sus Fruit Lambic, dos cervezas elaboradas con frutas, por un lado su Kriek y por otro la Rosé de Gambrinus.

CantillonII_01Voy a comenzar por hablar de Rosé de Gambrinus, una Framboise Lambic elaborada a partir de una lambic de dos años a la que se le añaden frambuesas en una relación de 200 gramos por litro, con un contenido alcohólico del 5% ABV. Esta cerveza ya la producía Cantillon en el año 1909, aunque tras la I Guerra Mundial dejó de producirse, y tras volver a reaparecer en su catálogo de nuevo en 1930 vuelve a retirarse, no fue hasta 1973 cuando se quedó de forma definitiva. En la copa es una cerveza de color rojizo, ligeramente turbia, con una buena corona de espuma de color rosáceo de retención media. En la nariz aparecen matices de frambuesa, que se mezclan con notas de madera y ligeras notas ácidas. En la boca es una cerveza seca, destacan de nuevo las frambuesas, que CantillonII_02dan paso a un sabor ácido, con matices de madera y levadura y un final seco y muy persistente.

Por su parte la Kriek es una Kriek Lambic elaborada a partir de una lambic de un año y medio de edad aproximadamente, a la que se le añaden una variedad de cerezas (krieken) típicas de la zona de Bruselas, en este caso la relación es de 220 gramos por litro, y cuenta con un contenido alcohólico del 5% ABV. En la copa aparece con un color rojizo intenso algo más oscuro que la anterior, con una buena corona de espuma rosácea, jabonosa de retención media. En la nariz destacan mucho los matices de cereza, notas ácidas, levadura y recuerdos de madera. En la boca tiene una entrada seca, de acidez media, se aprecian matices de cereza, heno, notas terrosas y algo de madera, dando paso a un final seco y duradero.

En mi opinión son cervezas de gustos muy parecidos, a mí me gusta especialmente la Rosé de Gambrinus por el gusto de las frambuesas, ambas tuve la posibilidad de probarlas en barril y creo que las dos son sublimes, con una acidez bien integrada y con los matices de las frutas muy presentes.