humulus lupulus

Blog dedicado al mundo de la cerveza

Archivos en la Categoría: Cerveceras Clásicas

Cerveceras Clásicas. Ayinger

Por tercera vez consecutiva en la sección Cerveceras Clásicas el protagonismo es para una cervecera alemana, tras Schlenkerla y Schneider Weisse en esta ocasión toca hablar de Ayinger otra cervecera de Baviera originaria de la ciudad de Aying.

La Historia

AyingerLogoLa historia de esta cervecera se remonta al año 1876 cuando Johan Liebhard compró una finca agrícola y forestal, Zum Pfleger, que tenía una taberna y una carnicería, junto a su esposa María deciden montar una fábrica de cerveza, algo habitual en aquella época donde había más de 6000 en toda Baviera. En el año 1877 comienzan las obras, y un año más tarde el 2 de febrero de 1878 sale la primera cerveza elaborada en Ayinger, debido a las condiciones climatológicas las cervezas las elaboraban entre St. Michael (29 de Septiembre) y St. George (23 de Abril). En el año 1900 se produce un hecho muy importante para el futuro de la fábrica, el ferrocarril llega a la localidad de Aying. Poco después Liebhard entregó la gestión de la fábrica a su hija María Liebhard y a su marido August Zehentmair. En el año 1910 Johan Liebhard fallece pero la fábrica siguió funcionando a buen ritmo hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial. Tras la guerra las cosas no mejoraron debido a la crisis económica y a un incendio que arrasó parte de la fábrica, la reconstrucción no se terminó hasta el año 1923, y tan solo tres más tarde montaron su propia línea de embotellado. En 1927 compraron su primer camión que les permitió llevar su cerveza a Múnich, a unos 25 km de Aying, en 1930 alcanzaron los 16.000 hl.

La llegada de los nacionalsocialistas hizo que el crecimiento de la cervecera se frenase, además en el año 1933 Zehentmair murió, la sucesión pasó a cargo de su hija María Kreszenz y su marido Franz Inselkammer, con la Segunda Guerra Mundial la producción se redujo hasta los 13.000 hl en 1950, pero en 1963 superaron los 76.000 hl. En 1953 Franz compró el Hotel Platz en Munich frente a la Hofbräuhaus lo que les dio un gran reconocimiento. En 1963 Franz Inselkammer II entra en el negocio como maestro cervecero quien se encarga actualmente de la gestión de la fábrica junto a su mujer Angela. Actualmente la producción supera los 140.000 hl al año.

Las Cervezas

Para la entrada de hoy he reservado tres especialidades de Ayinger, dos ellas, Jahrhundert Bier y Ur-Weisse pertenecientes a su línea de producción habitual, por su parte la Weizenbock pertenece a la línea de cervezas de temporada.

AyingerJahrhundert

La primera que voy a comentar es la Jahrhundert Bier se trata de una Dortmunder Export Lager con un 5,5% ABV, es una cerveza que se elabora desde el año 1978 y que se hizo para conmemorar el 100 aniversario de la fábrica, de hecho el nombre de la cerveza literalmente significa “Cerveza del Siglo”. En el vaso aparece con un color amarillo claro, limpio y una capa de espuma blanca, cremosa y duradera. En la nariz se aprecian notas de pan, cereal, flores y notas herbales. En la boca es ligera, de trago largo, aparecen matices de malta, notas de pan, grano, bizcocho, flores y notas herbales, tiene un cuerpo ligero y un final seco y algo dulce.

AyingerUrweisse

La segunda de las cervezas de la línea básica es la Ur-Weisse, una Dunkel Weisse con un 5,8% ABV. En el vaso aparece con un color cobrizo claro, más claro que las dunkel habituales, turbia y con una buena corona de espuma blanca, cremosa que se mantiene muy bien. En la nariz se aprecian las clásicas notas de plátano y clavo, también notas acarameladas y algo tostadas, pan y cereal e incluso con leves matices ahumados. En la boca se mezclan los matices de trigo y plátano con las maltas caramelizadas, se aprecian notas de pan tostado, cereal, frutas como ciruelas y melocotón y clavo, tiene una leve acidez, cuerpo ligero y carbonatación media, se bebe muy bien y deja una sensación dulce en boca.

AyingerWeizenbock

Finalmente tenemos la Weizenbock, una cerveza elaborada en invierno que tiene un 7% ABV. En el vaso se muestra con un color amarillo pálido, turba y con una corona de espuma blanca, cremosa y duradera. En la nariz encontramos notas de plátano, clavo, pan, cereal, caramelo y se intuye la presencia del alcohol. En la boca nuevamente las notas de plátano, clavo y pan son la nota predominante, encontramos algunos matices especiados y el alcohol también hace acto de presencia, tiene un cuerpo medio, carbonatación media y final dulce.

Cerveceras Clásicas. Schneider Weisse

Hoy retomamos la sección de Cerveceras Clásicas, en la pasada entrega hablamos de la cervecera Schlenkerla con sede en Bamberg, pues en esta ocasión seguimos en Baviera, un poco más al sur, en la ciudad de Kelheim para hablar de la mítica Schneider Weisse.

La Historia

SchneiderWeisseLogoLa historia de la cervecera Schneider Weisse comienza en el año 1872 cuando el rey Luis II vendió la exclusividad de elaborar cerveza de trigo, hasta ese momento era un derecho reservado a la realeza, a Georg I Schneider, fundador de la cervecera y creador de la receta original de Schneider Weisse junto a su hijo Georg II Schneider. Originalmente la fábrica se fundó en el Maderbräu en Munich con el nombre de G. Schneider & Sohn.

Tras la muerte de ambos la cervecera pasó a manos de Georg III Schneider hasta el año 1905, cuando tomó las riendas Mathilde Schneider y tras ella Georg IV Schneider. Durante la Segunda Guerra Mundial el edificio fue destruido por los bombardeos aliados, y en 1946 deciden trasladarse a la ciudad de Kelheim al norte de Munich. Desde entonces han pasado dos generaciones más, Georg V Schneider quien llevó a cabo una profunda remodelación de la fábrica que concluyó en 1998 y su hijo Georg VI Schneider actual propietario.

Las Cervezas

Para esta entrada he reservado una de las cervezas especiales que elabora cada año Scheneider Weisse, además de las ya clásicas conocidas todos los años lanzan alguna cerveza bajo la denominación Tap X, en este caso se trata de la Tap X Aventinus Eisbock Barrique, la Aventinus Eisbock de 12% ABV envejecida durante dos años en barricas de Pinot Noir francés.

SchneiderWeisseTapXAventinus

En el vaso aparece con un color marrón oscuro opaco, turbia y prácticamente sin espuma que además se desvanece muy rápidamente. En la nariz se aprecian notas de frutas negras y frutos rojos, pasas, ciruelas, cerezas, también algo de chocolate, caramelo, miel, uva, notas ácidas y madera. En la boca es seca algo ácida, se nota el alcohol, destacan matices de caramelo, uva, miel, pasas, ciruelas, cerezas, chocolate, madera, y recuerdos de vino, tiene un cuerpo medio y una carbonatación baja. Personalmente me quedo con la versión original, pero esta cerveza es cuando menos interesante.

Cerveceras Clásicas. Schlenkerla

Hoy retomamos la sección de Cerveceras Clásicas, en esta entrega nos trasladamos a la localidad alemana de Bamberg, esta ciudad situada en la zona de Baviera al norte de Múnich a las orillas del rio Regnitz, declarada Patrimonio de la Humanidad es la sede de la cervecera Aecht Schlenkerla Rauchbier.

La Historia

SchlenkerlaLogoLa ciudad de Bamberg siempre ha estado unida a la cerveza ahumada, aquí sin embargo Schlenkerla es el máximo exponente de la cerveza ahumada. La taberna Schlenkerla fue fundada en el siglo XIV, el nombre original es Heller-Bräu, pero todos la conocen como Schlenkerla, término franconiano “Schlenkern”, que significa caminar torcido, debido a la peculiar forma de caminar que tenía Andreas Graser, dueño de la cervecería desde 1877 a 1907. Entre 1405 y 1615 el edificio se vendió varias veces, también fue destruido durante la guerra de los 30 años, y vuelto a reconstruir.

Desde su fundación han pasado 6 generaciones de la familia Graser/Trum por la cervecería, uno de los más importantes fue Johann Wolfgang Heller, que compró un sótano de piedra para almacenar la cerveza en verano. Este sótano estaba a las afueras de Bamberg, actualmente es el centro de la ciudad, a donde se trasladó el edificio posteriormente. En la actualidad Matthias Trum es el dueño de la cervecería, donde se sigue sirviendo la cerveza como antiguamente directamente del barril de madera.

La Cerveza

Actualmente Schlenkerla elabora siete tipos de cerveza distintos, en esta entrega voy a hablar de su Eiche Doppelbock, una Doppelbock con un 8% ABV y 40 IBU de amargor, elaborada con malta ahumada con madera de roble.

SchlenkerlaDoppelbock

En el vaso aparece con un color cobrizo oscuro, limpio y una buena corona de espuma blanca, jabonosa y de buena retención. En la nariz domina el aroma a caramelo, miel, aparecen notas ahumadas que recuerdan a bacon ahumado, pan y bizcocho. En la boca tiene una entrada dulce, se aprecian las notas de caramelo y miel que poco a poco van dando paso a notas ahumadas y torrefactas, se aprecia algo de madera y lúpulos leñosos, todo muy bien integrado y muy bien equilibrado, tiene un cuerpo medio/entero, carbonatación media y final dulce y algo amargo.

Cerveceras Clásicas. Stift Engelszell

Hace un par de semanas estrenaba en el blog una sección dedicada a cerveceras americanas, sinónimos de modernidad, tecnología, frescura… Con algo de retraso, hoy estreno una sección que se encuentra en el lado opuesto, aquí os hablaré de cerveceras con historia, tradición y experiencia. En definitiva, dos formas bien distintas de entender la cerveza.

Esta primera entrega nos lleva a un pequeño pueblo de Austria llamado Engelhartszell an der Donau, esta localidad de apenas 1000 habitantes se encuentra situada en el valle alto de río Danubio. La localidad se divide a su vez en ocho pueblos y es en el denominado Engelszell donde se encuentra la abadía Stift Engelszell, que es además una de las diez abadías del mundo que producen cerveza trapense.

La Historia

StiftEngelszell_logoLa abadía fue fundada en el año 1293 por el obispo Bernhard von Prambach de la Orden Cirtesciense, pero no fue habitada hasta dos años después por monjes que venían de la abadía cercana de Wilhering. La abadía cayó en deterioro durante la Reforma Protestante, pero nuevamente en el año 1618 los monjes de Wilhering evitaron su desaparición. En el año 1590 los monjes que habitaban la abadía comenzaron a elaborar cerveza. El peor momento llegó en el siglo XVIII cuando el emperador José II cerró la abadía en el año 1786 para ser utilizada como fábrica y residencia.

No fue hasta el año 1925 cuando fue refundado como monasterio trapense por monjes alemanes de la abadía Notre-Dame d’Oelenberg. En el año 1931 asciende a la categoría de abadía, y P. Gregorius Eisvogel se convierte en el primer abad. En el año 1939 la abadía fue secuestrada por la Gestapo y 73 monjes tuvieron que huir, tras la guerra 23 monjes regresaron junto con otros 15 monjes trapenses alemanes de la mano del abad Benno Stumpf. Desde 1995 Mariano Hauseder es el abad que convive junto con otros siete monjes. En el año 2012 le llegó el reconocimiento con la adjudicación del sello trapense.

Las Cervezas

Actualmente la abadía produce tres cervezas diferentes. La primera que lanzaron al mercado fue la Gregorius llamada así en honor a P. Gregorius Eisvogel, que fue el primer abad de la historia del monasterio. Desde el año 2013 elaboran la Benno, el nombre está puesto en honor al abad Benno Stumpf, bajo su liderazgo se renovaron los edificios, y por último hace muy poco comenzaron a comercializar la Nivard, cerveza que se hizo para conmemorar el 250 aniversario y que inicialmente se iba a llamar Jubiläumsbier, pero tras la muerte del padre Nivard, decidieron cambiarle el nombre.

StiftEngelszell_01

Comenzamos hablando de la Benno, esta cerveza es una Dubbel de Abadía, con un 6,9% ABV, en la copa se muestra con un color cobrizo oscuro, turbia, con algo de poso y una corona de espuma blanca jabonosa de retención media, desprende un agradable aroma dulce, hay notas de caramelo, miel, bizcocho, flores, compota de manzana, melocotón y vainilla. En la boca es dulce, el caramelo es la nota predominante, aparecen también matices de miel, bizcocho, flores, notas herbales y algo de levadura, tiene un cuerpo medio, carbonatación media y final seco.

StiftEngelszell_02

Por su parte la Gregorius es una Quadrupel con un 9,7% ABV, en la copa aparece con un color marrón oscuro casi negro, con una fina capa de espuma beige, cremosa que no aguanta mucho y algo de poso en suspensión. En la nariz desprende un intenso aroma, aparecen matices de pasas, ciruelas, chocolate, caramelo, bizcocho, algo de café, regaliz y notas licorosas. En la boca tiene una entrada dulce, el caramelo, las pasas y las ciruelas marcan el camino, dando paso a matices de chocolate y bizcocho, el alcohol se nota hacia el final, pero sin ser algo exagerado, tiene un cuerpo entero, carbonatación media y final dulce e intenso. No es tan buena como algunas del mismo género, pero sigue siendo muy buena, esta botella era del primer lote que llegó al mercado en el año 2012, y la guarda le había sentado muy bien.