humulus lupulus

blog especializado en cerveza

Costa Este de Estados Unidos. Vermont (I)

¿Puedes imaginarte un lugar lleno de naturaleza, inmensos bosques verdes, montañas, lagos, ciudades y pueblos pequeños con ambiente acogedor, tiendas repletas de productos locales y además algunas de las mejores cervezas del mundo? Pues ya puedes dejar de imaginártelo, ese lugar existe y se llama Vermont. El llamado estado verde es uno de esos lugares extraordinarios que hay que visitar alguna vez en la vida.

Durante nuestro viaje por la costa este de Estados Unidos tuvimos la oportunidad de hacer una visita exprés, pero muy intensa, de dos días por el estado de Vermont. Previamente a nuestra llegada me había encargado de cuadrar horarios y así poder tratar de acceder a todas las cervezas que queríamos probar, motivo principal de nuestra visita a Vermont. Entre las cerveceras anotadas en la lista estaban como principal prioridad, Lawson’s Finest Liquids, Alchemist y Hill Farmstead. Nuestro vuelo procedente de Washington DC aterrizaba en Burlington, la capital del estado, una ciudad pequeña conocida por su universidad, allí estaba nuestro hotel y desde allí nos moveríamos en coche por el resto de pueblos y ciudades.

Sección de cervezas en el mercado locald e Burlington

Alchemist y Hill Farmstead no nos preocupaban demasiado, ambas fábricas abren casi todos los días, sin embargo Lawson’s no admite visitas y sus cervezas se distribuyen durante la semana a lo largo de diferentes ciudades. El día de llegada a Burlington lo hicimos coincidir con el día que tocaba la distribución en la ciudad, por las noticias que había leído sus latas no suelen durar mucho más de un día y en ocasiones, especialmente en verano, poco más de unas pocas horas. En la ciudad tenía localizados un 3 establecimientos que venden sus cervezas, así que nada más aterrizar y coger el coche nos fuimos directamente en busca de las cervezas de Lawson’s. Teníamos localizado un mercado local, llamado City Market, y allí nos fuimos, cuando llegamos la sorpresa no fue pequeña, el mercado estaba lleno de productos locales, y destacaban especialmente el sirope de arce y la cerveza. Una sección totalmente refrigerada con una persona dedicada exclusivamente a esta sección. Allí estaban Sip of Sunshine y Super Session #8 recién llegadas, como era de esperar había un límite máximo de latas por persona pero aun así nos pudimos llevar un buen número. Echamos un vistazo al resto de la sección y preguntamos al encargado por alguna recomendación, no dudó en señalarnos Upper Pass una cervecera muy local de la que estaba disponible la APA First Drop. Nos hubiera gustado llevarnos más pero el gran problema en Estados Unidos es que te obligan a comprar mínimo un four pack y teníamos bastantes visitas programadas por delante.

First Drop American Pale Ale de Upper Pass

De vuelta en el hotel no lo dudamos y rápidamente probamos las tres cervezas. La primera, Super Session #8, una Session IPA con 4.8% ABV y elaborada con lúpulo Mosaic, de color dorado y espuma blanca cremosa, intenso aroma a frutas tropicales y cítricos, con matices de pomelo, mandarina, lima y mango, seca en boca con notas herbales y de pomelo. First Drop por su parte es una American Pale Ale con 5.9% ABV elaborada con Mosaic, Citra, Centennial y Azacca, de color anaranjado, turbia, de aroma tropical con matices de mango, pomelo, albaricoque, plátano y mandarina, amargor moderado y muy afrutada y tropical en boca. Y por fin llegaba el momento de probar Sip of Sunshine, llevaba mucho tiempo detrás de esta cerveza así que las expectativas eran bien altas. Se trata de una Doble IPA con 8% ABV, de color dorado limpio y corona de espuma blanca cremosa y duradera, aroma intenso donde se aprecian notas de melocotón, albaricoque, pomelo y notas de hierba y flores, de amargor no demasiado intenso, buen equilibrio, y notas de pomelo, hierba y albaricoque y un final seco y resinoso muy agradable. Las expectativas no decepcionaron y creo que Sip of Sunshine fue de las cervezas que más disfruté durante el viaje y posiblemente de las mejores Doble IPA que he probado.

En Burlington hay dos locales especialmente destacados, The Farmhouse Tap & Grill con una buena selección de cervezas (Alchemist, Lawson’s, Hill Farmstead, Lost Nation…) y Zero Gravity Brewpub una cervecera local que ofrece cervezas y pizzas. Nosotros por motivos logísticos descartamos ambas opciones, pero el bar del hotel nos guardaba algunas agradables sorpresas, allí probamos algunas cervezas locales entre las que destacaban Maple Breakfast Stout de 14th Star Brewing y la IPA de Fiddlehead Brewing, ambas ricas pero muy lejos de las que habíamos probado antes. Con unas pocas latas más de Lawson’s dimos por finalizada nuestra primera jornada en Vermont.

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Aquellas maravillosas West Coast IPA

Hace no demasiado tiempo hablar de una IPA era hacerlo de una cerveza dorada, prácticamente limpia o con una turbidez ligera, una generosa corona de espuma blanca y cremosa y sobre todo una bofetada de aroma y un intenso y duradero amargor en boca. Hoy cuando vamos a nuestra tienda habitual encontrarse con una cerveza así es casi una utopía, todo ha sido invadido por la enésima moda importada de los Estados Unidos y en las estanterías reinan las New England IPA o NEIPA, cervezas que cualquier parecido con sus predecesoras es una mera coincidencia, cervezas turbias, de colores pálidos que recuerdan a un zumo o un batido, de espuma casi inexistente, muy afrutadas tanto en nariz como en boca y hasta con matices dulzones.

NEIPA de Monkish

Personalmente no son unas cervezas que me atraigan demasiado, pero he de reconocer que las hay buenas, muy buenas. He tenido la suerte de poder probar elaboraciones de Tree House, Monkish, Cloudwater, Tired Hands, Alchemist, Other Half, The Veil… además de varias elaboraciones de cerveceras nacionales como Mad Brewing, La Quince, Soma o Grarage. Y aunque algunas de ellas me han gustado mucho, ninguna de ellas me ha llegado a impresionar como si me pasaba antaño.

En la comunidad cervecera y sobre todo entre los consumidores las IPA siguen siendo uno de los estilos más demandados, y obviamente si miramos esto como una estrategia comercial sin duda es un gran acierto. Yo como consumidor habitual creo que es un estilo donde ya está todo inventado, y creo que esta última vuelta de tuerca ha llevado a las IPA al “extremo”. Morning Advertiser publicaba hace unos días un artículo donde Garret Oliver hablaba sobre estas cervezas. Una de las cosas que decía es “si la pones en un estante por tres semanas, después de 10 días ya no será una buena cerveza“. Evidentemente esto puede parecer algo extremadamente exagerado pero si me baso en mi propia experiencia he de decir que no va del todo desencaminado. El pasado verano durante mi viaje por los Estados Unidos tuve la oportunidad de visitar Alchemist, Tree House y Trillium entre otras, y tuve ocasión de comprar las cervezas el mismo día que se enlataban y beberlas en perfectas condiciones sin ni siquiera llegar a perder la cadena de frio. Pero también he ido viendo la evolución de varias de ellas, hasta algunas llegar a ser consumidas un mes después, pues bien, tras 15 días la gran mayoría comienzan a experimentar cambios, los aromas comienzan a perderse, comienzan a hacerse más presentes matices dulces, una astringencia mayor y los sabores de la levadura se notan cada vez más, en algunas de ellas además se comienzan a ver unos posos bastante molestos. Obviamente no se puede decir que las cervezas después de un mes ya no estén en condiciones, ni mucho menos, siguen estando buenas, pero distan mucho de lo que son durante los primeros días. A la conclusión que llegué es que son cervezas creadas para el mercado local, y si lo vivies allí te das cuenta de que la gente va todas las semanas a comprar su pack para consumo diario, lo cual es un auténtico lujo.

Lawson’s Sip of Sunshine

Hace un par de años cuando nos llegaba una IPA americana con un mes de embotellado nos volvíamos literalmente locos y hoy un mes ya nos parece una auténtica locura. A esto precisamente es a lo que me refiero cuando hablo de que me parece un estilo llevado al extremo. Otra de las cosas que me llama mucho la atención, es ver cómo estas cervezas se desvanecen más rápidamente a pesar de que todas ellas se sirven en lata, no quiero imaginar lo que sería si estuvieran embotelladas.

Pero volviendo al principio, ¿qué ha pasado con las IPA y Doble IPA californianas? a mí me resulta cada vez más complicado encontrarlas, echo de menos aquellas cervezas amargas y resinosas. Incluso en el mercado nacional ya no se ven de forma tan habitual, aunque algunas siguen sobreviviendo y siguen estando tan ricas como siempre.

Durante el viaje por Estados Unidos además puedo decir que la cerveza que más me gustó fue Sip of Sunshine de Lawson’s, que poco o nada tiene que ver con una New England IPA. Lo cual es indicativo de que creo que a mí no me convencen las NEIPA, pero yo me pregunto ¿ha cambiado tanto la cerveza o hemos cambiado demasiado los consumidores?.

Salud!.

Una nueva etapa…

Ha pasado más de un año desde la última vez que me sentaba delante del ordenador para escribir una nueva entrada del blog y más de dos años desde que dejé de lado las publicaciones periódicas. Durante este tiempo no han sido pocos los que me han preguntado el motivo de haberlo dejado o los que me han pedido que volviese a escribir. No voy a negar que se me hace raro volver a estar aquí delante aporreando las teclas mientras se atempera la cerveza y fluyen las ideas, pero también cierto que hay muchos temas de los que me gustaría debatir. Si algo tiene el mundo de la cerveza a día de hoy es que cambia constantemente.

Pues bien, se puede decir que aquí comienza una nueva etapa de Humulus Lupulus, no sé cuánto tiempo va a durar, pero lo que sí tengo claro que es que va a ser diferente a la etapa anterior, tanto en contenidos como en publicaciones. Me gustaría enfocarlo más a temas de opinión pero sin descuidar las cervezas por supuesto, al fin y al cabo siempre ha sido la esencia de este blog, pero bueno esto es algo que se irá viendo con el paso del tiempo.

Espero al menos que esta nueva edición sea de vuestro agrado, y ya sabéis que estaré encantado de recibir opiniones, críticas y comentarios, al fin y al cabo esto no es más que un blog personal y cada uno tiene su propia forma de pensar.

Salud!

Wicked Weed Bretticent

Esta semana voy a continuar hablando de las cervezas de Wicked Weed Brewing, en esta ocasión le toca el turno a Bretticent, una Saison con un 6,5% ABV elaborada con trigo y centeno fermentada en tanques abiertos y refermentada en botella utilizando brettanomyces.

wickedweedbretticent

En la copa se muestra con un color amarillo pajizo, turbia y una corona de espuma blanca, cremosa y duradera. En la nariz desprende un aroma que recuerda a establo, a grano, heno, también hay intensas notas de levadura, notas sulfurosas y algo de cítrico. En la boca es una cerveza muy agradable, destacan matices de la malta, pan, levadura y notas terrosas que se equilibran con matices cítricos y un final seco y duradero.

En mi opinión es una saison muy agradable, las brettanomyces están presentes pero no son la nota predominante, es bastante bebible e incluso se puede decir que bastante refrescante, para mi gusto es muy recomendable, como punto negativo el precio, esta en concreto 13,10€.

Saison con matices de levadura y cítricos muy agradable.

Valoracion_8_5

Wicked Weed Brettaberry

A pesar de llevar un año con un bagaje de publicaciones bastante escaso, esto no me ha impedido disfrutar de unas cuantas buenas cervezas en los últimos meses. Hoy quiero retomar las publicaciones hablando de una cervecera que supuso todo un descubrimiento para mí, se trata de Wicked Weed Brewing, una fábrica de Carolina del Norte fundada en el año 2011 por los hermanos Walt y Luke Dickinson.

Hoy concretamente os voy hablar de Brettaberry una Farmhouse con un 5,5% ABV y está elaborada con arándanos, frambuesas, moras y miel.

wickedweedbrettaberry

En la copa presenta un color rojizo pálido, es turbia y tiene una fina capa de espuma blanca cremosa pero bastante duradera. En la nariz en una primera toma de contacto se aprecian los matices dulces de la miel, poco a poco van apareciendo notas de frutos rojos con especial presencia de las frambuesas, cuero, establo y levadura. En la boca es ácida, destacan los frutos rojos, hacia el final del trago aparecen las notas dulces, se aprecian también notas cítricas, tiene un cuerpo medio y deja un regusto seco y duradero.

En mi opinión es una cerveza muy buena, se integran muy bien las notas dulces de la miel con el ácido de los frutos rojos, la acidez en boca no es exagerada y hace que se beba muy bien, el gran problema tanto de esta como de otras cervezas de la gama es la poca disponibilidad y su elevado precio.

Farmhouse muy interesante con notas dulces de miel y ácidas de frutos rojos

Valoracion_8

Yerrand. Una aplicación para solicitar cerveza a domicilio

Hoy os quiero presentar un proyecto desarrollado por un grupo de jóvenes de Murcia. Se trata da una aplicación móvil llamada Yerrand, es una aplicación gratuita que funciona bajo Android y Apple y funciona como un recadero virtual.

yerrand

Es decir, los usuarios de la aplicación lo que hacen es solicitar lo que necesitan, indicar un lugar de entrega, el día que lo necesitan y el precio que están dispuestos a pagar tanto por los productos como al recadero por su servicio y su tiempo. Una de las ideas que manejan sus creadores es utilizar la aplicación para poder recibir en casa tus cervezas, como se puede leer en este enlace en su web. Tu indicas las cervezas que quieres y algún usuario de la aplicación te las puede llevar a casa, de esta manera puedes disfrutar de tus cervezas favoritas sin necesidad de moverte.

Si queréis conocer más información sobre esta aplicación podéis acceder a su página web http://yerrand.es.

Viaje a Bélgica (II)

Después de una jornada intensa por Bruselas, el día siguiente lo dedicamos a visitar algunas fábricas belgas. Comenzamos el día en el pueblo de Beersel, allí se encuentra 3 Fonteinen, una de las mejores cerveceras de Bélgica y del mundo. Las instalaciones son pequeñas, nada más llegar entramos en la tienda, allí estaba Armand dueño y responsable de la marca, estuvimos un buen rato hablando con él y muy amablemente nos enseñó su pequeña fábrica y nos explicó el proceso de fabricación.

En 3 Fonteinen degustamos entre otras Zenne y Frontera

En 3 Fonteinen degustamos entre otras Zenne y Frontera

En la tienda solo tenían disponible la Doesjel y un paté elaborado con Kriek que no dudamos en llevarnos, pero nos recomendó visitar el restaurante que tienen a escasos metros. Allí nos bebimos una Zenne y Frontera, una Hommage y una Geuze del año 1997. Todas ellas estaban espectaculares, pero a mi especialmente me cautivó la Geuze, el envejecimiento le había sentado de maravilla y se había redondeado mucho.

Con una sonrisa de oreja a oreja dejamos 3 Fonteinen, no muy lejos de allí, a poco más de un kilómetro, se encuentra la fábrica de Oud Beersel, en la tienda tenían disponibles todas sus referencias, hicimos algunas compras y preguntamos la posibilidad de hacer una visita, tenían pactada una visita para un grupo media hora más tarde, pero muy amablemente nos dieron un pequeño tour para enseñarnos y explicarnos su método de elaboración. La fábrica es un auténtico museo de la cerveza lámbica, conservan métodos de elaboración tradicionales aunque cada vez con menos uso y tienen unas salas de maduración con barricas que son dignas de admiración.

Después de pasar la mañana en Beersel nos dirigimos hacia el noroeste hasta Vleteren, allí nos pasamos a ver la abadía de Westvleteren, donde elaboran la más preciada de las cervezas trapenses, y como no a degustar unas cervezas en In de Vrede el café situado justo en frete a la abadía. Un local moderno bastante grande con una terraza muy agradable. Probamos las tres variedades, Blond, 8 y XII, en botella, no existen barriles de estas cervezas, y compramos unas cuantas cajas y unos patés elaborados con Westvleteren XII.

Terminamos el día en De Dolle con Stille Nacht

Terminamos el día en De Dolle con Stille Nacht

Muy cerca de allí se encontraba nuestra siguiente parada, la fábrica de Struise, situada en una antigua escuela, el sitio parece abandonado y descuidado, de hecho si no sabes que es allí es hasta difícil de encontrar. La terraza parece una escombrera, llena de palés, materiales de obra, barriles vacíos… Dentro no mejora mucho la cosa, tienen una sala donde tienen varias mesas y más de una veintena de grifos. Al lado está una pequeña sala de elaboración, bastante rudimentaria para lo que cabe esperar de una cervecera de este nivel. A pesar de las apariencias la visita merece la pena aunque solo sea por disfrutar de todo lo que tienen en barril.

Todavía nos quedaba una última parada, la fábrica de De Dolle, a unos 20 kilómetros de Struise. En esta ocasión nos encontramos con una fábrica bastante tradicional, situada en un edificio antiguo sus equipos parecen bastante rudimentarios, además de la fábrica tienen una pequeña taberna donde tienen pinchadas varias de sus cervezas, además de una pequeña tienda donde comprar cervezas y merchandising. Probamos varias de sus cervezas, Orabier, Arabier, Dulle Teve… mientras charlábamos con los propietarios. A medida que corría la cerveza la cosa se fue animando, para algunos en exceso, por allí salieron a relucir una Stille Nacht del año 2010 y una Orabier del año 2013.

Con esta visita y con una cena a base de carne pusimos fin a la segunda jornada en Bélgica, al día siguiente nos esperaba el festival en Lovaina.

Viaje a Bélgica (I). Bruselas

El pasado mes de mayo varios sospechosos habituales de la movida cervecera madrileña nos fuimos de viaje a Bélgica con la idea de visitar algunos de los bares y cervecerías más representativas y rematar acudiendo al Innovation Beer Festival de Lovaina.

El viaje arrancó un viernes por la mañana, después de un vuelo con retraso y previa parada en el hotel nos dirigimos rápidamente al barrio de Molenbeek a visitar la Brasserie de La Senne. Una de las cerveceras Craft más reconocidas de Bélgica, lo primero que nos llamó la atención fue el tamaño de la fábrica, no tuvimos ocasión de hacer una visita pero calculamos que harían cocciones de no más de unos 2000 litros. Mientras observábamos desde el bar el ajetreo de la jornada laboral nos tomamos varias de sus cervezas, entre ellas Taras Boulba, Zinne Bir o Brusselier. El bar por su parte no es demasiado grande ni cuenta con una estética muy cuidada, es funcional con unas pocas mesas y una barra no muy grande, pero fue una buena toma de contacto para comenzar el día.

Una de las muchas Cantillon que nos bebimos

Una de las muchas Cantillon que nos bebimos

Después del desayuno cogimos el tranvía y nos dirigimos hacia el barrio de Anderlecht, allí nos esperaba una de las visitas más esperadas, Cantillon. Sin duda un lugar que merece la pena visitar, la mayoría no habíamos estado nunca así que aprovechamos para hacer una visita por las antiguas instalaciones que datan el año 1900 antes de sentarnos a degustar todo lo habido y por haber. El recorrido por la fábrica te transporta a otra época y parece casi increíble que ahí se pueda elaborar cerveza. Apoyados por una guía de papel con las explicaciones de cada una de las salas dimos un recorrido no demasiado largo que terminamos con la degustación de la Geuze y la Kriek. No había demasiada gente así que nos acomodamos en el bar, por allí comenzaron a desfilar auténticas maravillas, Zwanze 2013, Zwanze 2015, Fou Foune, Lambic D’Aunis… Pero el final de fiesta aun guardaba alguna sorpresa, apareció por allí Jean Van Roy, actual propietario, conversamos un rato con él y nos invitó a probar La Vie Est Belge una Lambic envejecida en barricas de Vin Jaune y también una cerveza experimental elaborada con flores y que todavía no tenía nombre.

Pasadas las dos de la tarde decidimos movernos, tocaba comer algo y además lejos de ahí no estaba Moeder Lambic, el día estaba soleado y su terraza prometía mucho. Tras un pit stop para un bocadillo llegamos a Moeder Lambic, efectivamente había sitio en su terraza así que nos ubicamos y las cervezas pronto comenzaron a desfilar por la mesa. He de reconocer que sobre el papel me esperaba algo más de este local, la selección es muy buena, bastante variada pero faltan precisamente Lambics y alguna que otra frikada que se echa de menos. No obstante por allí pasaron cervezas como Abbaye Saint Bon Chien de BFM, Kriek en cask de Cantillon, Routes des Epices de Dieu du Ciel, Pura Pale de Ales Agullons… Antes de irnos echamos un vistazo por dentro al local, y hay que reconocer que es una maravilla, amplio, con una barra bastante grande, unos 30 grifos y varias mesas, un local que bien merece la pena visitar si estás en Bruselas.

Moeder Lambic, un clásico de Bruselas

Moeder Lambic, un clásico de Bruselas

A media tarde levantamos el campamento y aprovechamos para dar un paseo por las calles del centro, visitamos alguna tienda pero no compramos nada, no había nada especial y lo que había además a unos precios terroríficos. Así que hicimos una parada rápida en el hotel y emprendimos ruta dirección al Brussel Beer Project. El brewpub está muy bien montado, una pequeña barra a la entrada con 9 grifos y varias referencias en botella, al fondo se encuentra una zona más amplia, con mesas y la zona de elaboración que puedes visitar mientras te tomas unas cervezas, hay muy buen ambiente y es un sitio muy agradable. Pedimos todas las cervezas que tenían de barril, Delta IPA, Grosse Bertha, Dark Sister, Proto Jaume, Proto Paars, Proto Groen, Cheeky Camille, Bourning Soul y Chove Chuva, y aunque todas estaban bien no había ninguna que destacara especialmente.

Para cenar habíamos previsto ir a Nuetnigenough, restaurante especializado en cerveza, pero no admitían reservas y no había mesa para poder cenar, una pena, pero nos recomendaron otro restaurante por la zona (de cuyo nombre no me acuerdo) y la verdad es que cenamos muy bien. Pasada la cena solo sobrevivimos la mitad del grupo, y no podíamos irnos sin visitar Poechenellekelder, una cervecería muy acogedora con una decoración bastante sobrecargada llena de marionetas pero con un ambiente tranquilo y agradable. Allí me tomé la enésima Cantillon del día, una Lou Pepe Geuze que fue perfecta para cerrar la jornada.

Con esto rematamos la primera jornada del viaje, al día siguiente nos esperaba ruta por el norte del país, pero eso será en otro post.

Toppling Goliath Golden Nugget IPA

En el año 2009 Clark y Barb Lewey fundaron en Iowa la cervecera Toppling Goliath Brewing Company. Los comienzos fueron bastante duros, como casi todos comenzaron elaborando cerveza en casa, cuando deciden dar el salto abren una fábrica muy pequeña que les obligaba a elaborar cerveza tres veces al día. La demanda comenzó a crecer y pronto tuvieron que ampliar su equipo. En la actualidad cuentan con una maquinaria que les permite elaborar lotes de unos 3500 litros.

Hace unas semanas llegaron por primera vez a España algunas de sus cervezas, una de ellas Golden Nugget una IPA monovarietal de lúpulo Nugget con un 6% ABV y 56 IBU de amargor.

TopplingGoliathNugget

En la copa se presenta con un color anaranjado intenso, una leve turbidez y una buena corona de espuma blanca, cremosa y de buena retención. En la nariz sorprende con un intenso y agradable aroma cítrico y herbal, destacan también flores y notas afrutadas con algo de presencia de pan de fondo. En la boca tiene un amargor moderado, destacan notas herbales, resina, pino, algo de pomelo y cítricos con un final seco y duradero, tiene un cuerpo medio y una carbonatación media.

En mi opinión no es una IPA espectacular ni mucho menos, quizás otro tipo de lúpulo la hiciera más atractiva, pero es precisamente esto lo que también la hace especial ya que conseguir estos matices me parece muy complicado, personalmente creo que es una cerveza que merece la pena probar.

IPA cítrica y herbal, muy agradable y aromática.

Valoracion_7_5

18th Street Devil’s Cup

La historia de esta cervecera de Chicago comienza en el año 2008, cuando su fundador Drew Fox comienza a elaborar cerveza en casa, influenciado por la calidad y el sabor de las cervezas belgas que había probado en un viaje a Europa años atrás. Con el tiempo, él y su mujer, montaron una pequeña fábrica en la parte trasera de su casa, y fue aquí donde Garrett y BJ de Pipeworks comenzaron a elaborar cerveza. En el año 2012 lanzan una campaña de crowfunding con la idea de recaudar fondos para abrir su propia fábrica, fue tan exitosa que se superó con creces el objetivo inicial, la fábrica está situada en la calle 18 de ahí el nombre de la cervecera.

Recientemente llegaron a España algunas latas de 18th Street, entre ellas la Devil’s Cup una American Pale Ale con un 6,6% ABV, elaborada con lúpulos Mosaic y Summit.

18thStreetDevilsCup

En la copa aparece con un color anaranjado, turbio y una abundante corona de espuma blanca, cremosa y duradera. En la nariz desprende un intenso aroma a lúpulo, destacan notas cítricas, pomelo, mango, mandarina, hierba y resina, hacia el final se aprecia un leve aroma a pan. En la boca tiene un amargor intenso, destacan notas cítricas de pomelo, matices de hierba, pino y resina, tiene un cuerpo medio, carbonatación media y final seco y duradero.

En mi opinión se trata de una American Pale Ale bastante subida tanto de amargor como de alcohol, se parece más a una IPA, aun así la cerveza está bastante buena y de lo último americano que ha llegado es de lo mejor.

American Pale Ale amarga, cítrica, afrutada y bastante resinosa.

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